sábado, 27 de julio de 2013

Él solía ser todo lo que quería ser, solía ver todo lo que ella veía y aprendió a amar a través de sus ojos. Era una de las personas más felices. Juntos solían mirarse al espejo y decir que eran dos ganadores, que eran lo más importante, lo tenían todo.
Sin embargo, en unos pocos minutos él perdió lo que más amaba, toda su realidad cambió y su mundo se vino hacía abajo. Ella concluía y continuaba con los ciclos propios de la vida. Él volvió a necesitar de los silencios, no volver a hablar ni que nadie más le hable, mientras empezaría a desvanecerse en sus recuerdos.
Él se dijo: “…Vivir perdido e incompleto no va a seguir teniendo sentido, no va a funcionar para mí…” Así es como es esto para él. Porque todo lo que ellos eran, ya nunca volverá a ser en el tiempo que a él le queda. El amor que habían encontrado y vivido, en un abrir y cerrar de ojos, se apagó. Él solía derramar lágrimas de felicidad cuando reía, ahora solo llora sus más viejos temores.

Qué es lo que ella verá de él desde esa otra vida? ¿Qué es lo que ella sentirá en ese sueño tan profundo? Mientras él se encuentra vagando en otra dimensión, esperando que llegue la hora de entrar al mismo sueño en el que ella se sumergió, deseando seguir el camino que ella tomó, para despertar y volver a ver su rostro,

Así es como esto termina. Ella desprendió de alma de su cuerpo, partió, para seguir aprendiendo y así volver a nacer. Luego de esto él necesitó desconectarse, habitar un espacio diferente y que la realidad se deshaga.

1 comentario:

  1. Que lindo escrito, creo que demuestra el más sublime amor que pueda existir entre dos seres.

    Muy lindo!!
    Gracias por compartir!

    Saludos!

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