domingo, 28 de octubre de 2012

Coliseo.


¿Quién necesitaría palabras, si te podría besar?
¿Quién necesitaría palabras, cuando podría sentir el aroma de tu piel?
¿Quién necesitaría palabras, cuando sus ojos podrían verte?
¿Quién necesitaría palabras, cuando podría tener tus manos en las suyas?
Tan cerca los dos, separados por un espacio que se hace infinito, en el cual a veces se me es muy difícil encontrarte. Entonces doy vueltas en el aire, ensucio las manos con la tinta de algunas hojas y creo coliseos en las nubes llenos de ti. El cielo empieza a girar lentamente, miles de colores, miles de luces y un solo rostro que se repite en la multitud. Mientras en el epicentro del estadio me preparo para dar mi mejor espectáculo como si ya no tuviese un mañana.
Conozco tu vida, tu lenguaje, a tus padres y tu hogar. No sé de dónde vienes, si posees la misma humanidad que poseo, si tienes mucho más de ángel o divinidad. Nunca he estado contigo en tus pensamientos, en cambio tú en los míos casi siempre estás. Aún así no me perteneces y nunca has sido para mí, tú no eres como yo.
Sin embargo, ¿quién necesitaría palabras, cuando podría pensarte?

1 comentario:

  1. Hijoles! Este si me ha pa colmo que ando un poco chipil, pos pior tantito.

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