jueves, 30 de junio de 2011

Que lindo es soñar.

Definitivamente, soñar no cuesta nada y si costará yo tendría muchas deudas. Soñar es hermoso. Esa sensación de poder imaginarte con mucho éxito y en una casa con todos los lujos, disfrutando al máximo, poder imaginar estar con el amor de tu vida viviendo juntos, felices y sin envejecer, disfrutando los dos de una vida soñada. Pero al fin y al cabo es solo un sueño. Quien nunca quiso estar en ese espacio onírico virgen en donde podes crear todo lo que quieras, ese lugar donde la felicidad está al alcance de un sueño. 
Uno va pasando por la vida y lo primero que pierde es la capacidad de soñar, cuando éramos chicos queríamos ser todos bomberos, policías, astronautas, etc. Después vas creciendo, te vas transformando en un hombre frívolo, calculador, lleno de prejuicios, y vas perdiendo esos sueños, porque te das cuenta de que para ser policía te falta, te das cuenta de que nunca vas a ir al espacio o de que nunca vas a apagar un incendio, y entonces pierdes la capacidad de soñar, y cuando alguien pierde la capacidad de soñar se vuelve una persona, frívola, prejuiciosa e hipócrita y piensas que el mundo no va a cambiar, porque vos mismo no podes cambiar. Pero siempre hay que recuperar la capacidad de soñar. 
Si tan solo la visión del mundo fuera diferente, si fuera como en un sueño, creo que sería más fácil dejarse llevar, ¿o no?, podríamos construir un mundo a nuestro antojo a nuestro gusto, definitivamente creo que la respuesta es ¡Sí!, pero la verdad es que la vida no es color de rosas y con el pasar del tiempo, estar en este mundo ya no es cuestión de vivir, sino de sobrevivir. 
Pero volvamos a los sueños y alejémonos de esta realidad solo por unos momentos, un minuto, un ratito para poder imaginar lo que haríamos o de lo que disfrutaríamos. Yo creo que la mejor capacidad del ser humano es la de permitirse soñar, saber que por más dolor de cabeza que te de la vida, con solo cerrar los ojos podes imaginar todo un mundo nuevo, toda una vida nueva, aunque sea solo por unos instantes. 
Por eso, si alguna vez dejas de creer en el amor, ¡Soñaaaaaa! Porque en cuestión de instantes va a aparecer esa persona a la que no puedas dejar de amar. Si alguna vez dejas de creer en la amistad, ¡Soñaaaaaa!, y vas a conocer a ese amigo que te hace reír y llorar en los momentos más difíciles. Si alguna vez creíste que una pelea iba ser eterna, ¡Soñaaaaaa! Y sin darte cuenta vas a terminar a los abrazos. 
Empecemos a soñar con los ojos abiertos y cambiemos la forma de ver a la vida, empecemos a darle vida a nuestros sueños.

AUTOR: CARLOS RESA

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